miércoles, 13 de mayo de 2020

Reseña: A la mierda el príncipe azul. Yo quiero un lobo que me coma mejor- Anabel García

Título: ¡A la mieda el príncipe azul! Yo quiero un lobo que me coma mejor
Autora: Anabel García
Editorial: Esencia
¿Dónde lo leí? Nubico
¿Comprar? Aquí

¿Tú también creciste soñando con los cuentos de hadas y los finales felices de Chupicursilandia? ¡Pues yo tampoco!

Me llamo Ágata Cristi, pues el día en que nací mi padre se tomó un par de... aguas con misterio. Dicen que tengo un genio que si ardo no me apaga ni un parque de bomberos entero. Cuanto me ha sucedido en la vida ha conseguido que odie el amor y todo lo que lo rodea, por eso me convertí en escritora de thrillers sangrientos. Mi lema: «El amor te hace débil».

En la actualidad trabajo en una editorial en la que mi mayor rival es un fantasma; sí, sí, un fantasma de manera literal, pero no precisamente de los del más allá. Éste, por desgracia, está muy acá, aunque nadie sabe de quién se trata en realidad, sólo que se hace llamar Eygon Black y que le fascina dar vida a mujeres frágiles y desvalidas necesitadas de caballeros que las salven. Su lema: «El amor te hace más fuerte».

Lo peor es que dicho majadero se ha propuesto hacerme caer en sus infames redes tejidas con corazones, ¡pero lo lleva claro!, porque yo paso de príncipes que te prometen la luna; lo que yo quiero es un lobo que me haga ver las estrellas.

Si te gustan Puticienta y el Cabrón del Príncipe, no te puedes perder esta novela; pero si, por el contrario, eres más de la versión cuqui, déjalo, no la leas, que el tiempo no nos sobra a ninguno.





Hacia mucho tiempo que no leía a Anabel Garcia, y aparte de reírme mucho, te encuentras con una novela muy rápida y cargada de erotismo y risas, a partes iguales. Y  he visto lo muchísimo que ha evolucionado Anabel como autora, ha cambiado tanto, y para bien ¡ Sigues siendo igual de fresca y ese estilo que tanto te caracteriza, así que me tendré que poner el día con los libros que me faltan. 



Como protagonista tenemos a Ágata Cristi, si si tal cual, eso es lo que pasa cuando se tiene a un padre fan de la autora, ella ha seguido sus pasos, una súper ventas del género negro y con una imaginación desbordante. Aunque muy suya, no le gusta mucho el relacionarse con gente y con el género masculino mucho menos. Hasta que su hermana decide mandarla a una cita con un amigo suyo, no sabe nada de él y no sabe ni siquiera su nombre o como es, va totalmente a ciegas, como el lugar donde es la cita, un restaurante donde no ves absolutamente nada, esa es la gracia, o eso era lo que pretendía su hermana y su cita. Porque Ágata se encarga de hacérselo pasar muy mal, con su humor ácido y a veces cargado de pullitas hace que cuando salgan de allí ese chico tenga que tomarse algún antiácido o algo, porque no ha salido como planeaba, pero Ágata se va con una sonrisa que le abarca toda la cara. ¡Eso le pasa por presumido ¡ 



El tiempo ha pasado y ella sigue escribiendo sin parar, pero su vida ya no es la misma, una fecha, un día en concreto lo ha cambiado todo, ella se vuelve aún más huraña y con el corazón roto, no por una decepción amorosa, ni mucho menos, su hermana ya no está, y eso no se puede remediar, ella cree que tiene la culpa, eso la atormenta cada día, y sobre todo cuando se acerca la fecha, aquel fatídico día que lo cambió todo. Ella lo sabe, y prefiere alejarse, solo quiere un día al año en que pueda desconectar del mundo, pero su editor se olvida y confirma una firma de ejemplares para ese día, eso sí que no!  ¡No cuentes conmigo!  


Al final no se presenta y la cambian de sello, no quieren saber nada de ella, pero tampoco quieren que se vaya su gallina de los huevos de oro, así que la cambian a otro que está más especializado en novela romántica , ¿ella romántica? Ni soñarlo! Pero le dan más libertad y más dinero, y seguirá escribiendo lo mismo de siempre, así que ha salido ganando , de momento no hay nada que objetar. 


Y tenemos a un rival, este señor también ha fichado por su anterior sello editorial, pero va por la rama romántica, un súper ventas en su género, un hombre que donde va arrasa, pero nadie sabe cómo es, nadie le ha visto la cara. O eso dicen, .¿ es un hombre ¿ Es una mujer? ¿Es superman? Nadie lo sabe, y eso hace que sea más irresistible para todas aquellas que lo leen. El anonimato y el talento que tiene para escribir. Y sobre todo, ella lo odia desde el primer momento, ese hombre tiene algo que ver con la muerte de su hermana y lo tiene que averiguar, aunque sea lo ultimo que haga.

Ambos son buenos, ambos son súper ventas ,pero quien de los dos vende más? Esa misma pregunta hicieron la gala de la editorial. Y están en un empate técnico, porque lo que tienen que desempatar, y no se les ocurre nada mejor que llevarlos a Bali, y tendrán que realizar una serie de pruebas para desempatar. 

Ella y su archienemigo, aunque no sepa quien es, ahora es el momento. 

El viaje no es lo que planeaba, unas pruebas que casi le cuestan la vida, un intento de robo, y aún no sabe quién es Eygon Black y qué pinta ese otro hombre que no deja de ocupar su mente.  

Ágata y Alvaro son una pareja muy muy explosiva, y nos encontramos de todo en esta novela, hay secretos, hay intriga, hay amor y hay mucho erotismo. 

Cuando crees que lo sabes todo, cuando crees que tienes todo controlado, las cosas, y las supuestas casualidades te hacen dar cuenta de que nada es lo que parece y nadie es quien dice ser, 

Unete a Ágata y desentraña los misterios que hay en su vida y sobre todo .. 


   ¿Quién diablos eres, Eygon Black? 









martes, 5 de mayo de 2020

Reseña: Tengo un whatsapp - Susana Rubio

Titulo: Tengo un whatsapp
Autora: Susana Rubio
Editorial: Montena
¿Dónde lo leí? Nubico
¿Lo quieres comprar? Compra Aquí
Andrea es la señorita prudencia, ella mismo lo dice. No le gustan las aventuras, el peligro y mucho menos el sexo sin sentimientos de por medio.

Víctor es el descaro personificado, o sea, todo lo contrario. Es divertido, bromista... El chico perfecto.

Así que, inevitablemente, se atraen. MUCHO.

Pero los astros no se han alineado correctamente y una serie de fortuitos -y no tan

fortuitos- sucesos impiden que Andrea y Víctor disfruten de su historia de... ¿amor?






Holiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii



Después de mas de un mes de confinamiento me pongo al día en reseñas, he ido aprovechando para leer, pero me daba muchísima pereza encender el ordenador. Tanto tiempo encerrada en casa, con un montón de libros por leer, una niña pequeña que se te pega como si fuera una sombra y que a la mínima que enciendes el pc se pone a darle a la tecla sin miramientos jajaja, y necesitaba ese minuto de soledad, que por fin puedo tener, 

 Pasamos a la primera lectura del encierro: “Tengo un whatsapp” 

Lo primero es que no lo conocía para nada, y la autora me sonaba vagamente, para ser sincera, y por casualidades de la vida se me apareció una publicación en Instagram y me animé a leerlo, porque tenía muy buenas críticas y eché un vistazo a algunas reseñas que lo pintaban bastante bien, así que me picó la curiosidad y me puse a leer. 

Me sorprendió muchísimo la forma de narrarlo, es bastante ágil y muy simple para contarlo, pero para nada aburrido.  

Te cuenta la historia de la mano de sus protagonistas, por lo que te vas enterando al mismo tiempo que ellos de las cosas que suceden, también puedes saber lo que sienten, lo que piensan y por qué callan algunas cosas. 

Algo que me ha gustado mucho es que nuestros tortolitos se van conociendo y enamorando poco a poco, aunque ellos se niegan a usar esa palabra, se ve, se siente en el aire, y ellos se hacen los tontos, pero me gusta que vayan pasito a pasito, suave, suavecito. 

Ese juego de mensajes, ese duelo de ver quién soltaba el comentario más listo, las ocurrencias más gordas, ese juego que se traían gusta mucho, porque sin darte cuenta te ves en esa historia, casi te podrías imaginar que eres tú quien está escribiendo esos mensajes. 

¿Os he dicho cómo se llaman nuestros tortolitos?



Ellos son Andrea Víctor y los terminaremos conociendo muy bien. 

Andrea tiene 25 años y quiere vivir su propia vida, ha terminado con su novio, una rata llamada Marco, que le puso los cuernos con una de sus amigas , y decide poner tierra de por medio, cambia de país para poder reencontrarse , que el tiempo cure las heridas y poder ser ella misma,  alejada de sus padres, que la controlan bastante y alejarse del hombre que la hizo sufrir.  

Cuando cree que  es el momento decide volver, pero no a casa, se va con su  mejor amiga, Noe , y se convierten en compis de piso.  


La suerte está de su parte, puede encontrar trabajo muy rápido, su nuevo jefe es muy agradable y ha logrado cita en un local para hacerse un tatuaje, en el estudio cuesta muchísimo encontrar hora de un día para otro, pero la buena suerte está de su parte, ¡y lo logra! 



Víctor tiene unos cuantos años más que Andrea, es muy trabajador y es bastante inteligente, aunque tiene algún secretillo por ahí que iremos descubriendo en el libro, decepciones amorosas a la orden del día, comparte piso con su mejor amigo, y están muy unidos.  



En personalidad podemos destacar lo opuestos que son estos dos chicos, Andrea es muy recatada, piensa muchísimo las cosas, y se controla bastante con las emociones, no siempre ha sido así, pero los excesos de su juventud la han hecho centrarse mucho más, tal vez demasiado, ya que en algún momento sientes la necesidad de pegarle una colleja y pedirle que espabile un poco más, que no tiene que volverse loca, pero si empezar a vivir, 

Víctor es bastante lanzado, carece de vergüenza y con la autoestima y el ego por las nubes.

Hay tensión, hay de tooodo con ellos, las chispas saltan, se te puede llegar a fundir el Kindle o la tablet con esas chispas.. peeeero, si todo fuera tan fácil esto no sería un libro jajaja.



Y hasta aquí puedo contar, que parece que ha sido mucho, pero te digo que no, ni mucho menos, hay queda mucho por desvelar, y hay una súper sorpresa en el libro, así que, te animo a leerla, te alegrará mucho estos días de confinamiento, te dejará una sonrisa en la cara unos buenos días . 







                         Palabrita de Tanya